La visión no es únicamente la capacidad de leer algunos tamaños de letras a cinco o seis metros de distancia. El proceso visual es mucho más complejo, como veremos más adelante, e involucra a todo el organismo. En síntesis, es un conjunto de sistemas y procedimientos de información, complejos y adaptables, que recogen, agrupan, analizan, acumulan y memorizan dicha información. La visión es por todo ello fundamental en la adquisición de educación y cultura, y es completamente imprescindible en la mayoría de las actividades cotidianas como conducir, leer, coser, escribir, etcétera

 

¿Como vemos?
Vemos porque nuestros ojos reciben la luz que reflejan los objetos que nos rodean. El ojo humano actúa como una cámara de vídeo. Para conseguir un buen enfoque y la captación del movimiento, los ojos cuentan con un especial sistema de acomodación formado por una minúscula lente llamada cristalino y el músculo ciliar, que es el encargado de modificar la forma de esta lente natural hasta conseguir que la imagen quede perfectamente enfocada en una estructura muy sensible a la luz: la retina.

En el momento en que la imagen está correctamente enfocada, y al igual que haría el conjunto de cables y circuitos electrónicos de una cámara de vídeo, la retina se encarga de hacerla llegar al cerebro a través del nervio óptico, de manera que se obtenga una imagen clara y precisa.

¿De que partes de compone un ojo?

Para poder explicar claramente cómo se forma en nuestro cerebro las imágenes de los objetos de nuestro entorno, debemos primero analizar cómo es un ojo humano y conocer el funcionamiento del sistema visual. Nuestros ojos funcionan las 24 horas de día, incluso mientras estamos dormidos. Captan una información casi infinita sobre el mundo que nos rodea: formas, siluetas, colores, movimientos lentos y rápidos… y mucho más. Luego procesan la información y la transfieren a una velocidad vertiginosa al cerebro para que éste conozca lo que sucede fuera del cuerpo.

¿Para que sirven los parpados?

Las principales funciones de los párpados son: cubrir los ojos mientras dormimos, proteger de la luz excesiva, proteger de la entrada de substancias y cuerpos extraños, y distribuir sobre ellos substancias lubricantes.

Los párpados también tienen funciones secretoras, como en el caso de la substancia oleosa que producen las glándulas tarsales, cuya función es la de evitar que los párpados se adhieran entre sí.

En un ser humano, el número normal de parpadeos es aproximadamente de 5 a 7 por minuto

ANOMALIAS DE LA VISIÓN

Si de una forma continuada notamos serias dificultades para realizar nuestras actividades cotidianas, como leer, escribir, planchar, dibujar, ver la televisión, conducir un coche o trabajar en un ordenador, es muy probable que tengamos algún defecto visual refractivo. Estas anomalías ópticas (que nos son enfermedades), por muy pequeñas que sean, provocan un malestar importante que puede llegar a ser desproporcionado si lo comparamos con la pequeña anomalía refractiva (miopía, hipermetropía o astigmatismo) que lo causa.

Si tenemos cualquier problema visual, debemos acudir a la consulta de un óptico-optometrista, un profesional de la visión que, tras un completo y adecuado examen visual, prescribirá la compensación óptica más adecuada en cada caso, una solución que sin duda resultará fundamental para la óptima evolución y desarrollo, tanto personal como social, del afectado

Presbicia:

La presbicia, también denominada popularmente como vista cansada, no puede considerarse un defecto refractivo ni por supuesto una enfermedad ocular. Es simplemente un defecto fisiológico, no patológico, que comienza a parecer cuando se llega a una determinada edad, alrededor de los 41 años.

Científicamente, la presbicia es un estado refractivo en donde la capacidad de acomodación (el enfoque) del ojo se muestra insuficiente para realizar cualquier tipo de actividad en visión próxima, como leer o escribir, si no se recurre a la ayuda de unas lentes compensadoras adecuadas

Visión Binocular

La visión binocular es una capacidad innata del hombre que lo faculta para ver el mundo que le rodea en tres dimensiones, otorgándole una peculiar destreza para calcular mentalmente las distancias que le separan de los objetos y situarse en el espacio, por lo que resulta sumamente importante para su calidad de vida.

Para que los dos ojos están sincronizados en sus movimientos y en todas sus posiciones se requiere principalmente que ambos tengan la misma visión y capacidad acomodativa (enfoque).

Los seis músculos que mueven cada ojo deben trabajar juntos de una forma coordinada; si esto se cumple, cada uno de nosotros ostentará una buena visión binocular (en tres dimensiones) y una gran percepción de profundidad.

Con el trabajo de ambos ojos de manera conjunta, el cerebro fusionará en una imagen única las procedentes de los dos, logrando con ello una única imagen en tres dimensiones. Si los ojos no miran exactamente en la misma dirección, la visión binocular es imposible

Ambliopía:

Normalmente, la visión del bebé recién nacido es borrosa, ya que las células visuales cerebrales se desarrollan en los primeros meses de vida. La visión va mejorando a medida que el bebé crece y aprende a utilizar sus ojos. Ambos ojos trabajan juntos (lo que, como hemos visto, se llama visión binocular) y envían imágenes al cerebro. El cerebro combina ambas imágenes dando una visión única y clara.

Si por diversos motivos las imágenes que llegan al cerebro son diferentes, éste no prestará atención a la imagen que viene de uno de ellos, con el fin de no tener visión doble, y favorecerá el desarrollo de la visión en el otro.

Esto puede hacer que, en uno de los dos ojos, la visión no evolucione de forma normal, produciendo lo que se llama ambliopía u “ojo vago”. Por lo tanto, resulta fundamental el que la ambliopía se corrija en este periodo, pues se ha demostrado que las células cerebrales que se encargan de la visión que no han sido estimuladas en el desarrollo no pueden recuperarse cuando ya están maduras. En resumen, la ambliopía se produce porque estas células cerebrales que se encargan de la visión de uno de los ojos no se desarrollan por falta de uso.

La ambliopía puede venir asociada a diversos factores, como problemas binoculares, estrabismos y trastornos motores. Debido a esta diferencia de agudeza visual, los ojos no colaboran entre sí y se pierde gran parte de la visión en tres dimensiones.

Estrabismo:

El estrabismo es una anomalía de la visión binocular relativamente frecuente en la infancia (alrededor del 4% de los niños lo padecen, en mayor o menos grado), y debe ser atendido a tiempo, mientras que en adultos resulta más frecuente por traumatismos, enfermedades y accidentes de tráfico.

Es estrabismo es la pérdida del paralelismo de los ojos. No miran ambos al mismo punto, sino que uno de ellos dirige la mirada al objeto que fija, mientras que el otro se desvía en otra dirección.

Esa desviación de uno de los ojos o ambos puede ser muy llamativa, y entonces constituye un defecto estético importante, pero también se pueden dar casos donde la desviación sea muy pequeña y no se aprecie. Este tipo de estrabismo compensado (o “foria”) puede pasar en ocasiones desapercibido, pero puede crear los mismos problemas de visión que las grandes desviaciones.

Los músculos específicos que controlan cada uno de los movimientos de cada uno de los ojos, denominados músculos extraoculares, reciben de nuestro cerebro directa y simultáneamente órdenes de movimiento, de tal manera que ambos ojos se dirigen de una forma coordinada a un mismo objeto que se desea mirar. El estrabismo se manifiesta cuando este sistema mecánico tiene un funcionamiento anómalo. Es decir, cuando por algunas causas concretas los ojos no trabajan de forma armónica y simultánea para dirigirse al mismo tiempo a una determinada acción o a un determinado objeto.

La desviación de los ojos puede ser hacia adentro (asotropía), afuera (exotropía), arriba o abajo (hipertropía o hipotropía respectivamente), o una combinación de varias de estas opciones.

SOLUCIONES ÓPTICAS:

Las gafas son el complemento sanitario necesario para la compensación de defectos de refracción como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia. Son un elemento habitual en nuestro tiempo, y una prueba de ello es que en los países desarrollados más de la mitad de la población utiliza gafas o lentes de contacto.

Sin embargo, las gafas no sólo son necesarias para corregir estos defectos de la visión, sino también para compensar la reducción de eficacia que con la edad experimenta el cristalino (presbicia). En esta situación se necesitan unas gafas de cerca, provistas con lentes convergentes.

También es importante destacar que un gran número de personas intervenidas quirúrgicamente de cataratas a las que les ha sido colocada una lente intraocular debe igualmente usar unas gafas para visión de cerca, o bien para compensar el astigmatismo que ha podido provocar la operación

CONSEJOS PRÁCTICOS:

El sol es una fuente inestimable de energía y también de salud. Sin embargo, existen varios tipos de radiación solar: visible, infrarroja y ultravioleta. Esta última tiene un pequeño componente de riesgo (la UVB) si se extralimitan las exposiciones o no se protegen de forma adecuada las zonas corporales más sensibles a sus efectos negativos: piel y ojos.

Aunque la mayoría de las radiaciones solares son eficazmente filtradas por los ojos, la exposición crónica a las mismas o, a una alta y selectiva cantidad de ellas en un corto  espacio de tiempo, puede dar lugar a graves problemas oculares.

La población española en general, y sobre todo los habitantes de lugares costeros o montañosos, sufre un mayor riesgo de padecer alteraciones oculares severas, como inflamaciones agudas de la conjuntiva (conjuntivitis) y la córnea (queratitis), aparición de procesos degenerativos en la superficie ocular (pinguécula y pterigion), cataratas, retinopatías e incluso lesiones cutáneas que pueden desarrollar un cáncer en la piel de los párpados.

Además del cuidado ocular en las playas, los esquiadores deben también tener especial cuidado con el sol, ya que en la montaña, donde podemos disfrutar de unas saludables vacaciones practicando deporte, se dan todos los factores de alto riesgo para la salud ocular: en primer lugar, al estar ubicadas las estaciones de esquí en parajes de una gran altitud donde la capacidad de protección de la atmósfera es mucho menor que en zonas más bajas; en segundo lugar, el exceso de luz y la radiación reflejada por los cristales que forman la nieve son mucho mayores (la nieve refleja hasta el 80% de la radiación solar que llega a la superficie); y por último las largas exposiciones al aire libre que se dan en esta deporte aumentan también la exposición a las radiaciones.

Estas características provocan anualmente, tanto en las playas como en la montaña, un elevado número de lesiones oculares ocasionadas por la falta de prevención.